jueves, 28 de abril de 2011

Gràcies

Ayer, 27 de abril cumplí 50 años y estoy contento. Miro para atrás y pienso que no han estado mal.

Nací en Barbate (pueblo de Cádiz, que conserva todavía playas casi vírgenes a las que solo se puede llegar en barco) el mismo día en que el dictador inauguraba el puerto pesquero. Hasta la comadrona tenía prisa por ir a ver al general

Cuando tenía cinco años mis padres vinieron a Catalunya para bienvivir el presente y asegurar el futuro de sus hijos. Alquilaron, junto a otra familia, un pequeño piso de 60 m2 en Santa Coloma de Gramenet en el que llegamos a vivir hasta 13 personas.

Al cabo de dos años encontraron un piso en Canovelles, en la calle Nord que estaba sin asfaltar, cerca de un descampado, el cual ahora es la Plaza de la Juventud y así entro en mi vida este pueblo por el que tengo verdadera pasión.

Estudié en la Escuela Pública Generalísimo Franco y después nos trasladaron a un centro nuevo al que llamaron Jacinto Verdaguer.

Empecé a trabajar en la BIMBO cuando cumplí los catorce años y seguí estudiando el bachillerato por la noche y así compaginando los estudios y el trabajo, conseguí licenciarme en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Central de Barcelona.

Además me metí en política porqué creí que se debía luchar por la libertad y los derechos humanos. Fueron tiempos difíciles, que viví con mucha intensidad, siempre corriendo para coger el tren y el metro, para llegar a las asambleas de vecinos, a las manifestaciones prohibidas, a los encierros, a la facultad, al trabajo… Siempre corriendo intentando ser puntual y aprovechando el tiempo al máximo... Trabajo, estudios, actividad política. Está fue mi juventud y como veis sigue siendo mi presente.

Conocí a la Andrea y nuestras dos hijas, Roser y Joana, son lo mejor que nos ha pasado en la vida.

Ya con una democracia consolidad mi vida familiar, social y profesional se ha desarrollado en Canovelles. En la Asociación de Vecinos, en la Asociación de Madres y Padres, en un grupo de teatro amateur, en el Centre Cultural… y en estos últimos años desde el gobierno municipal y desde la Alcaldía.

Es un orgullo, que los canovellins i les canovellines hayan depositado su confianza en mi para ser alcalde de nuestro pueblo. Espero seguir siendo digno de su confianza en el futuro.

Para terminar, como me es imposible contestar personalmente a las muchas personas que ayer por correo electrónico y por Facebook me felicitaron por mi aniversario, desde aquí quiero daros las gracias a todos y todas por acordado de mí en este día.

José Orive Vélez.